En marketing y en la vida en general no existe una palabra tan importante como diferenciación. Diferenciarse de tus competidores es lo que te hace conseguir tus metas con éxito, ya sea para atraer clientes a tu negocio o para ser el pretendiente que elija la persona que te gusta. Diferenciarse es una manera de conquistar aquello que pretendes conseguir asegurándote cierto nivel de éxito porque te hace destacar, ser diferente. Pero ojo por donde destacas, no vayas a ser tan rematadamente malo que te diferencies de los demás por eso, venga cúrratelo.
Son varias las maneras de conseguir ser diferente, pero yo destaco dos, que se encuentran donde siempre hago hincapié: dentro de uno mismo. La primera manera eres Tú, pues son tus cualidades personales las que te hacen ser diferente de otra persona dentro de tu entorno, que te hacen ser más especial, raro, único. Haz una biografía de ti mismo y observa todos los errores que has cometido, las experiencias en las que saliste victorioso, los lugares a donde has viajado, las personas que conociste y perdiste, los que ya se fueron, este mosaico de vivencias es lo que conforma a la persona que ahora ves frente al espejo, diferente y única entre todas las demás. La segunda son tus cualidades profesionales, aquello que se te da bien hacer, búscalo y como ya dije una vez, no supondrá para ti un trabajo forzoso y agobiante desempeñarlas porque estarás haciendo y ofreciendo aquello que te gusta y que se te da bien.
Una vez hayas captado la atención de tu cliente o de la persona que te gusta, no lo des todo en la primera cita, DOSIFICATE. Crea ese morbo, esa exclusividad que significa no saber que vendrá después y que hace que las personas que quieras atraer dentro del ámbito que sea, se enganchen a ti.
Conozco un ejemplo muy bueno que quizás te resulte un poco disparatado. Es sobre una carnicería. ¿Cuántas carnicerías pueden existir dentro de un mismo pueblo? Muchas, ¿verdad? Pero ¿Cuántas se pueden permitir el lujo de permanecer cerradas y cuando abren obtener más ingresos que las que siempre están abiertas? Tranquilo, no me he vuelto loco. Andando por mi segundo pueblo la encontré y tuve el placer de preguntarle al dueño por esta difícil forma de hacer caja. Me dijo que su propósito era ser diferente, ofreciendo únicamente sus productos cuando cuente con un lote de calidad, de manera que cuando no haya esa calidad, cierra. De esta forma conseguía mantener atentos a sus clientes, quienes a sabiendas de que los productos que se ofrecen son de muy buena calidad, hacen grandes compras, proporcionándole grandes ingresos y cero costes de almacén. ¿A que ya no parece tan disparatado?

No hay comentarios:
Publicar un comentario