martes, 5 de mayo de 2015

CONTENIDO. ¿Medio vacío o medio lleno?

Me gustaban tus ojos castaños, tu larga melena negra azabache y esa sonrisa que rematabas con tus labios carnosos. En definitiva me gustaba todo de ti, todo. 
Pero no me gustabas TÚ, ni la forma en la que transformabas cada coche o escaparate en un espejo donde parar a mirarte con ese afán de protagonismo materialista que brotaba por cada poro de tu alma. ¿Estás contenta con todo lo que tienes? ¿Con quién eres? No me molestaba que fueses presumida, sino la forma que tenías de hacer inferiores a los que física o económicamente te rodeaban. Y ahora dime, sé que es caro todo lo que llevas puesto, pero ¿y tú? ¿Cuánto vales?





A lo largo de nuestra vida nos cruzamos con cientos de personas a las que nos puede interesar o no consumir. Se podría afirmar que la vida, en lo referido a las relaciones interpersonales, es un gran anuncio que comienza cuando nacemos y que de manera constante se nos van presentando personas que de una manera u otra consumimos. ¿Pero cuantas veces encontramos sólo una fachada? ¿Sólo el envase del producto muy bien diseñado pero sin casi nada dentro?

De la misma forma que pasa con las personas que consumimos, en lo referido a los productos se está dando una tendencia que incita al cliente a unirse a una determinada marca casi de por vida, gracias a la historia que dicho producto lleva aparejado consigo. Lo que conocemos como Branded Content o Contenido de marca. Ésta técnica se refiere a aquello por lo que el cliente está dispuesto a pagar, ya sea en tiempo, esfuerzo, sacrificio o dinero, o a aquello que desee compartir. Es por eso, por lo que cada vez más encontramos eventos o bien series de televisión financiadas por grandes marcas (por ejemplo, la serie Replay de Gatorade). Ese tiempo, esfuerzo, sacrificio o dinero que el cliente emplea en consumir esa historia es lo que diferencia al contenido de la publicidad.

En definitiva, por Branded Content debemos entender todo aquello que nos haga estar ligados a una marca y que a la vez nos sorprenda y atraiga constantemente. Es lo que en las relaciones interpersonales encontramos cuando se puede hablar con una persona más de 5 minutos sobre distintos temas de interés, más allá de los monotemáticos programas de encontrar pareja, fútbol o gimnasio.

A la hora de crear nuestro propio contenido debemos preguntarnos, ¿Por qué cualidades de nuestro ser están dispuestas las personas que deseamos que nos consuman a pagar? ¿Qué les podemos ofrecer? ¿Somos personas con las que se puede mantener una conversación politemática de más de 5 minutos?



No hay comentarios:

Publicar un comentario