Para los estudiosos del marketing, la distribución es la puesta a disposición del cliente el producto en cuestión a vender y su recorrido se le denomina canal de distribución. En definitiva, consiste en estar presentes donde se encuentren aquellas o aquella persona que deseas que te consuma. Y muchas veces fui consumido y disfrutado, pero ninguna tan perfecta como la que describo a continuación:
Proveniente de la tierra donde los molinos de viento fueron gigantes, ella vino a mi pueblo una Semana Santa y por suerte para mi o quizás "desgracia" para ella, tuve el placer de conocerla. Al principio, como todo en la vida surgieron dudas (somos desconfiados por naturaleza), pero poco a poco me he ido dando cuenta de que ni los trajes a medida, ni las piezas de un puzzle encajan tanto a la perfección como yo lo hacia con ella y ella conmigo.
Solo había un contra, la distancia. Mi punto de venta está a unos 500km de mi consumidora exclusiva y especial. No obstante, existen canales de distribución (y más en la actualidad) que nos permiten consumirnos y disfrutarnos al menos una semana cada poco tiempo. Pero me pregunto ¿Cuánto durará? ¿Por cuanto tiempo seguiré siendo exclusivo y especial para ella? ¿Por cuanto tiempo seguirá satisfaciéndose sólo yo pudiendo cubrir el 50% de sus necesidades? Ahora mismo centro todos mis esfuerzos diarios en satisfacer ese 50% dentro de lo que las horas del día y las obligaciones me permiten, no obstante, como estudiante de marketing conozco de sobra que tarde o temprano deberé ponerme a disposición de mi clienta exclusiva o tratar de acercarla a ella, para no perderla.
Mientras tanto ella sigue perdiendo el norte por buscar el sur en la tierra del levante y el carnaval y yo perdiendo el sur por buscar el norte donde Quijotes y Dulcineas vivieron sus amores y desamores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario